El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha asistido recientemente a una reunión del Club Rotary Palma Almudaina, un evento que se celebra semanalmente en el Castillo Hotel Son Vida. Durante este encuentro, Galmés tuvo la oportunidad de dialogar con los miembros del club sobre diversos temas de actualidad que afectan tanto a Palma como a Mallorca.
Durante su intervención, el presidente del Consell abordó cuestiones relevantes relacionadas con el desarrollo de la isla, destacando las principales inversiones y proyectos que la institución insular está llevando a cabo. Este tipo de reuniones son fundamentales para fomentar el intercambio de ideas y mantener una comunicación activa entre las autoridades locales y la comunidad.
Proyectos de regulación de tráfico y obras viales
Uno de los puntos destacados en la agenda fue la presentación de la nueva Ley de regulación de la afluencia de vehículos en Mallorca. Esta ley tiene como objetivo implementar un límite en la entrada de vehículos no registrados en la isla durante los meses de verano, así como restringir la cantidad de coches de alquiler. Galmés enfatizó que esta regulación no afectará a los residentes locales y busca aliviar la congestión del tráfico que históricamente ha afectado a las carreteras de Mallorca en temporada alta.
Además, se discutieron las obras de finalización del tramo I del Segundo Cinturón de Palma, un proyecto que ha contado con un amplio respaldo social. El objetivo es descongestionar la vía de Cintura y mejorar la circulación en los accesos a la ciudad. La ejecución de estas obras está programada para iniciarse a principios de 2027 y se llevará a cabo en dos fases, lo que refleja un enfoque planificado y eficiente en la gestión del tráfico en la isla.
Iniciativas de vivienda y desarrollo social
Otro tema de relevancia abordado en la reunión fue la cesión de terrenos en la zona de Sant Ferran de Palma para el desarrollo de una promoción pública del Instituto Balear de la Vivienda (IBAVI). Este proyecto contempla la construcción de 323 viviendas públicas, destinadas a residentes con al menos quince años de antigüedad en la isla. Parte de estas viviendas, específicamente 35, estarán reservadas para el Consell de Mallorca con fines sociales.
Asimismo, el acuerdo incluye la creación de un espacio cultural de 400 m² y un solar de 3.000 m² destinado a equipamientos infantiles. Estas iniciativas reflejan un compromiso con el desarrollo social y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos de Mallorca, asegurando que se aborden las necesidades de la comunidad de manera integral.
