El Consell d’Eivissa alerta sobre una nueva agresión al patrimonio histórico y natural de des Culleram

Denuncia de agresiones al patrimonio histórico de Eivissa

El Consell Insular d’Eivissa ha expresado su firme condena ante una nueva agresión al sagrado santuari púnic des Culleram, así como a su entorno natural. Recientemente, se han documentado restos de rituales neopaganos que han dejado el espacio patrimonial en condiciones deplorables, con residuos de alimentos en descomposición, cera adherida a las rocas y materiales quemados. Esta situación pone en peligro tanto el Bien de Interés Cultural como su entorno forestal, que es particularmente vulnerable al riesgo de incendios.

Imágenes tomadas en el sitio muestran frutas abandonadas al aire libre, restos de combustión y grandes cantidades de cera derramada sobre las piedras. Además, se ha informado sobre el uso de velas encendidas, lo que representa un acto de irresponsabilidad extrema en un área con un alto riesgo de incendio forestal. La consellera de Cultura, Educació i Patrimoni, Sara Ramon, ha manifestado su indignación ante la repetición de estos actos que ya han sido denunciados en múltiples ocasiones.

La importancia del respeto por el patrimonio cultural

Ramon ha subrayado que no se puede permitir que, bajo el pretexto de rendir culto a la diosa Tànit, se dañe uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Eivissa y se ponga en riesgo su entorno natural. «El respeto por el patrimonio no es opcional; ninguna creencia ni ritual puede justificar estas conductas», ha afirmado la consellera. Desde el Consell se ha indicado que estas prácticas neopaganas, que sus promotores argumentan como una recuperación de rituales ancestrales, carecen de respaldo documental o científico que valide su autenticidad.

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Resulta alarmante que estas manifestaciones de devoción se transformen en actos que ensucian, alteran y amenazan precisamente el patrimonio que se pretende venerar. «No se puede rendir homenaje a una divinidad destruyendo o manchando el lugar que forma parte de su historia. Esto no es respeto por la cultura ni por el patrimonio de Eivissa. Es una agresión contra un bien que pertenece a todos los eivissencs y que tenemos la obligación de conservar para las futuras generaciones», ha enfatizado Ramon.

El riesgo de incendios y la falta de respeto por las normas de conservación

El Consell ha recordado que no es la primera vez que ocurren eventos de esta naturaleza. En agosto de 2025, se denunció el encendido de una hoguera cerca del acceso al santuari, en un contexto de alto riesgo de incendio forestal. En ocasiones anteriores, también se ha alertado sobre la acumulación de velas, inciensos, restos de alimentos y otros objetos abandonados tanto en el interior de la cueva como en sus alrededores.

A pesar de los constantes avisos y las labores de limpieza llevadas a cabo en el yacimiento, estas prácticas continúan reproduciéndose, evidenciando una preocupante falta de respeto por las normas de conservación del patrimonio. La utilización de fuego en un espacio rodeado de vegetación forestal es especialmente preocupante. Encender velas y abandonar materiales inflamables no solo deteriora el yacimiento, sino que también supone un riesgo grave para el entorno natural y la seguridad de las personas.

Un patrimonio cultural que merece ser protegido

El santuari púnic des Culleram, ubicado en Sant Vicent de sa Cala, es uno de los yacimientos arqueológicos más significativos de Eivissa. Descubierto en 1907, este sitio es un testimonio excepcional de la presencia feniciopúnica en la isla y de las prácticas religiosas de la antigüedad. Desde 1994, el yacimiento está declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Zona Arqueológica.

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Como entidad responsable de su conservación, el Consell Insular d’Eivissa ha recordado que cualquier acción que pueda perjudicar este bien protegido o su entorno puede acarrear responsabilidades y sanciones conforme a la legislación de patrimonio histórico. Por último, el Departamento de Cultura, Educación y Patrimonio hace un llamado a las personas y grupos que promueven estas actividades para que abandonen prácticas que son incompatibles con la preservación del yacimiento.

«Queremos ser muy claros: es Culleram no es un espacio donde cada uno pueda hacer lo que quiera, encender fuego, depositar alimentos o dejar residuos. Es un santuario arqueológico protegido, un patrimonio de todos y una parte esencial de nuestra historia. Quien ama y respeta este lugar, lo cuida. Quien lo ensucia y pone en peligro está atentando contra el patrimonio de todos los eivissencs», ha concluido la consellera.

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