Visita oficial al Museo Nacional de Arqueología Subacuática
El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, junto con la vicepresidenta Antònia Roca, llevaron a cabo una visita al Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA) en Cartagena. Este encuentro se celebra en un momento significativo, ya que el museo ha comenzado a exhibir una pieza destacada de la historia marítima de Mallorca: una ánfora romana del pecio de ses Fontanelles.
La pieza, que será exhibida durante seis meses, representa un importante vínculo entre el patrimonio cultural de Mallorca y el reconocimiento nacional. El presidente Galmés subrayó la relevancia de ses Fontanelles, afirmando que «es una de las grandes historias de Mallorca y hoy empieza a contarse en toda España». Este reconocimiento por parte de un museo de renombre como el ARQVA resalta el esfuerzo y la dedicación de un equipo que ha trabajado arduamente para preservar la historia de la isla.
La ánfora y su significado histórico
La ánfora en cuestión forma parte de un cargamento de aproximadamente 300 unidades que el barco, que naufragó hace 1.700 años, transportaba. Procedente de la región de Cartagena, esta pieza es un ejemplar del tipo Almagro 51C, notable por su carga de inscripciones pintadas, conocidas como tituli picti. Este pecio es el que cuenta con el mayor número de inscripciones de este tipo halladas hasta la fecha en el Mediterráneo.
La parte superior de la ánfora conserva una inscripción de dos líneas que no solo identifica a los propietarios del contenido sino que también especifica que el recipiente contenía liquamen, una salsa líquida similar al famoso garum, elaborado a partir de pequeños peces. La transcripción de la inscripción revela los nombres de dos individuos y su relación con el producto, proporcionando una visión única del comercio de la época.
El legado de ses Fontanelles y su recuperación
El pecio de ses Fontanelles, un mercante romano que naufragó en el siglo IV d.C., fue descubierto en 2019 tras un fenómeno meteorológico que afectó la costa de Palma. Este barco transportaba una variedad de productos, incluyendo garum, aceite y vino, en sus 300 ánforas. La recuperación del pecio fue un ambicioso proyecto que culminó el 29 de junio, tras cuatro meses de trabajo conjunto entre el Consell de Mallorca y varias universidades, como la Universitat de les Illes Balears, la Universitat de Barcelona y la Universidad de Cádiz.
Las piezas recuperadas del naufragio están actualmente en el castillo de Sant Carles, donde están siendo sometidas a un proceso de desalación que durará aproximadamente un año y medio. Además, se planea una exposición sobre el pecio en el Centro Cultural La Misericòrdia de Palma, que abrirá sus puertas en diciembre.
Conservación y estudio en ARQVAtec
Durante su visita, la delegación del Consell de Mallorca también tuvo la oportunidad de explorar ARQVAtec, el laboratorio de conservación del museo. Acompañados por el director del ARQVA, Rafael Sabio, los representantes conocieron las instalaciones donde se trasladarán las maderas del pecio una vez finalizado el proceso de desalación.
Este laboratorio será fundamental para el tratamiento y conservación de las piezas arqueológicas, donde se llevarán a cabo restauraciones y estudios sobre la arquitectura naval del barco. La colaboración entre las instituciones garantiza que el patrimonio subacuático de Mallorca no solo se preserve, sino que también se estudie y se comparta con futuras generaciones.
