Tratamientos forestales para combatir el cambio climático
Más de 160 hectáreas de bosque en las Illes Balears han sido objeto de tratamientos destinados a la adaptación al cambio climático y a la prevención de incendios. Este esfuerzo se inscribe dentro del proyecto titulado «Adaptación experimental al cambio climático de los hábitats de las Illes Balears», el cual ha sido financiado con 1,3 millones de euros provenientes del impuesto de turismo sostenible (ITS).
Las intervenciones se han llevado a cabo en las islas de Mallorca, Menorca y Eivissa, enfocándose en la reducción del combustible vegetal, la creación de discontinuidades en el paisaje forestal y la mejora de la resistencia de las masas arbóreas ante las adversidades climáticas. Este proyecto comenzó en diciembre de 2024 y concluyó en marzo de 2026, superando las expectativas iniciales al extender su alcance de 125 a 160,85 hectáreas.
Impacto de las acciones en las islas
El desglose de las superficies tratadas revela que se han gestionado un total de 92,75 hectáreas en Eivissa, 34,08 hectáreas en Mallorca y 34,02 hectáreas en Menorca. El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha enfatizado la importancia de estas acciones para mejorar la capacidad de respuesta de los bosques ante el cambio climático, así como para fortalecer las medidas preventivas contra incendios forestales.
Simonet ha manifestado que el objetivo final es contar con masa forestal más resistente a las sequías, plagas e incendios, reduciendo así la vulnerabilidad del territorio. Por su parte, Anna Torres, directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, ha destacado que estas intervenciones no solo disminuyen la carga de combustible vegetal, sino que también crean discontinuidades que dificultan la propagación del fuego, avanzando hacia un futuro más seguro para los ecosistemas forestales.
Estrategias específicas para cada territorio
Las actuaciones han sido diseñadas teniendo en cuenta las características específicas de cada zona, priorizando la apertura y mantenimiento de franjas de prevención de incendios y la reducción del combustible vegetal en áreas críticas. En Mallorca, se ha utilizado maquinaria forestal especializada, como una retroaraña, para realizar desbroces mecanizados en el regenerado forestal en la zona del coll de sa Gramola, en Andratx. Esta tecnología permite acceder a terrenos difíciles y adaptar los trabajos a las condiciones locales.
En Eivissa, se ha prestado especial atención al tratamiento del regenerado de pinos en áreas previamente afectadas por incendios, como en Benirràs y Morna. Se han llevado a cabo clareos del regenerado natural que permiten reducir la competencia entre los árboles y disminuir la carga de combustible, lo que a su vez disminuye el riesgo de nuevos incendios forestales.
Compromiso con la sostenibilidad y la resiliencia
Las actuaciones realizadas están alineadas con los objetivos del Plan Anual de Defensa contra Incendios Forestales de las Illes Balears. Este plan busca no solo mejorar la resiliencia de las masas forestales ante los efectos del cambio climático, sino también reducir el riesgo de grandes incendios y conservar los servicios ecosistémicos que los bosques ofrecen, especialmente su capacidad como sumideros de carbono.
